El Corretaje Inmobiliario comprende el conjunto de servicios profesionales que presta un corredor de propiedades o agente inmobiliario para intermediar entre las partes en una operación sobre bienes raíces (venta, compra o arriendo), sin ser parte del contrato final. De manera profesional y estándar el servicio incluye normalmente lo siguiente.
1.- Captación y evaluación del inmueble
Análisis comercial del bien raíz.
Estimación de precio de mercado (venta o arriendo).
Revisión preliminar de antecedentes básicos del inmueble (rol, ubicación, uso, superficie).
Asesoría al propietario sobre condiciones de comercialización.
2.- Comercialización del inmueble
Publicación en portales inmobiliarios y otros canales.
Elaboración de material comercial (fotos, descripción, fichas técnicas).
Gestión de publicidad y difusión.
Coordinación y realización de visitas con potenciales interesados.
3.- Intermediación entre las partes
Búsqueda de compradores o arrendatarios.
Recepción y filtrado de ofertas.
Negociación de precio y condiciones.
Transmisión de propuestas entre las partes, manteniendo neutralidad profesional.
4.- Asesoría durante la operación
Orientación general sobre el proceso de compraventa o arriendo.
Apoyo en la preparación de promesas de compraventa u ofertas (sin sustituir al abogado).
Coordinación con notaría, banco, tasador u otros actores.
Acompañamiento hasta la firma del contrato o escritura.
5.- Gestión documental básica
Recolección de antecedentes del inmueble y de las partes.
Revisión no jurídica de documentos (títulos, certificados, etc.).
Seguimiento de hitos del proceso (promesa, escritura, inscripción).
6.- Servicio post-cierre (según contrato)
Entrega material del inmueble.
Apoyo en cambio de cuentas básicas.
Coordinación de entrega de llaves.
Lo que NO incluye el corretaje inmobiliario
Salvo que se pacte expresamente y el corredor esté habilitado:
Asesoría legal especializada.
Estudio de títulos profundo.
Redacción de escrituras públicas.
Representación judicial.
Garantía sobre la situación jurídica del inmueble.
Estas funciones corresponden, en general, a abogados o notarios.

